miércoles, 19 de junio de 2013

CRISTO ESTÁ EN EL NECESITADO


El mundo necesita de tu ayuda, de tu amor, de tus manos abiertas, no te encierres en ti mismo joven, ábrete a la experiencia de vivir un amor auténtico "Amando al prójimo como a ti mismo"

MOTIVACIÓN JMJ RIO DE JANEIRO 2013


El mundo te dice que hoy no pueden haber jóvenes santos. Pero una vez más se equivoca...
MIRA A TU ALREDEDOR  HAY AMOR, AYUDA, ESPERANZA..
En medio de tanta oscuridad, hambre y ceguera
AÚN HAY LUZ!
Porque muchos jóvenes viven firmes en Cristo y por Cristo...

JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD 2O13
Rio de Janeiro

"ID PUES, Y HACED DISCÍPULOS A TODAS LAS NACIONES"

CORAZÓN DE JÓVENES


ACERQUÉMONOS A CRISTO PARA CREAR UN MUNDO DONDE EL AMOR DIRIJA TODAS LAS COSAS. SIGAMOS A CRISTO CON EL ENTUSIASMO DE CORAZONES JÓVENES, BUSQUÉMOSLO EN EL FONDO DE NUESTRO CORAZÓN Y NUESTRA MENTE, PORQUE ES NUESTRO AMIGO INSEPARABLE..

NO TENGAMOS MIEDO DE CRISTO... ÉL NO TE DEFRAUDARÁ JAMÁS!

No dudes y síguele...


Dicen que no es moda toda esa historia 
del amor a la cruz y a Jesús.
Dicen que no entienden a esa gente 
que es feliz así por Él y para ti
y que no comprenden que la oración 
es el motor que a mí me invita a seguir.
Que soy un bicho raro 
por que no remo para el mismo lado 
que dicen que debo seguir.

Y digo sí es posible si
tu horizonte va mas allá de ti.
Lo mejor de mi me lo ha dado Él
Por eso grita conmigo que, 
Jesús es tu amigo que ,
su amor tu camino hoy.
No dudes y síguele!

martes, 18 de junio de 2013

SEGUIRLE? Pero ... ES DIFÍCIL

Una vez un cierto dirigente rico le pregunto a Jesús que tenía que hacer para heredar la vida eterna. Jesus le respondió que debía seguir todos los mandamientos. El joven le respondió que ya los había cumplido todos desde que era muy joven. Jesús escucho eso y le dijo al joven que le faltaba una cosa. Vender todo lo que tenia, repartirlo entre los pobres y tendrá tesoro en el cielo. Luego que vaya y que le siga a Jesús  El joven rico se entristeció por que tenía muchas riquezas. Jesús lo vio y dijo,
“¡Qué difícil es para los ricos entrar en el reino de Dios! En realidad, le resulta más fácil a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios.”
Lc 18:18-23

Y la santidad a la que el Señor llama a los fieles laicos no es una llamada a dejar el mundo, o sus trabajos. La santidad ha de adquirirse en el lugar donde el cristiano vive, trabaja, se relaciona, ejerce sus obligaciones cívicas. "Todo lo que hagáis, de palabra o de obra, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias por su medio a Dios Padre" (Col 3, 17). Por lo tanto no consiste en hacer cosas raras, sino el hacer lo que se debe hacer, con criterio cristiano, con espíritu de servicio y buscando la mayor gloria de Dios.
Fuentes: 

LA SANTIDAD NO ES UN PRIVILEGIO

 "Jesús, el Señor, predicó la santidad de vida de la que él es divino Maestro y Modelo, a todos y cada uno de sus discípulos, de cualquier condición que fuesen" (LG 40). Es una invitación que Cristo hizo a todos sus seguidores, sin excepción: "sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto" (Mt 5, 48).

Muchas veces podemos pensar que la santidad es algo propio de almas escogidas. Personas que por una especial gracia divina son capaces de aceptar el reto de buscar la santidad en todas sus cosas. El mismo lenguaje de la Iglesia a veces no ha ayudado mucho a entender esto. Así se ha llamado a la vida consagrada "estado de perfección", o cosas similares, que aunque puede ser comprendido de modo correcto y no excluyente en lo que a la santidad respecta, sí se puede dar una imagen falsa de que sólo quienes asumen los consejos evangélicos podrán alcanzar un grado aceptable de santidad.

La santidad es la meta de todos los bautizados. No hay santidad de diferentes categorías dependiendo del estado de vida que uno asuma. La santidad que se nos pide vivir a cada uno de nosotros es la misma, aunque lo tengamos que hacer por caminos diversos. "Fluye de ahí la clara consecuencia que todos los fieles, de cualquier estado o condición, están llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección de la caridad" (LG 40).

Esto tiene enormes consecuencias prácticas, porque aunque lleguemos a entenderlo intelectualmente, en la vida ordinaria es fácil caer en la tentación de excusarnos en las obligaciones y compromisos que tenemos como bautizados con el pretexto de que no somos "ni curas ni monjas". "Esta es la voluntad de mi Padre, que todos los hombres se salven", y esa perfección consiste, según el conocido himno paulino: "Él nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo, para que fuésemos santos e irreprochables ante Él por el amor" (Ef 1, 4).

"La tendencia a la perfección no es privilegio de algunos, sino compromiso de todos los miembros de la Iglesia" (Juan Pablo II; 24/11/1993). Para tomarnos en serio la santidad no es una excusa ser laico, estar casado, dedicarse a las cosas del mundo. Cada uno en su sitio, pero con la misma exigencia en el amor, debemos buscar esa santidad. Cuando a la Beata Teresa de Calcuta le preguntaron si no opinaba ser un poco pretenciosa cuando manifestaba su deseo de ser santa, ella contestaba "Me avergonzaría de afirmarlo si ser santo fuera un privilegio de unos pocos, pero la santidad es lo que Dios quiere para todos nosotros, también para mí".

Fuente: